Este viernes finalizó la primera semana del juicio contra el doctor Conrad Murray, acusado de provocar la muerte del cantante Michael Jackson.
Durante estos días fueron llamados en calidad de testigos Alberto Alvarez, jefe de logística del fallecido Rey del Pop; y cuyo testimonio se convirtió en elemento clave en el juicio por haber sido de los primeros en entrar a la habitación del cantante, el 25 de junio, y encontrarlo muerto sobre su cama.
Según Alvarez, “ingresé a la estancia antes de las 12:20 de la tarde (hora local) y vi a Michael Jackson con la cabeza mirando hacia la puerta, y con los ojos y la boca abierta, y la escena fue contemplada por sus hijos mayores Prince Michael, de 14 años, y Paris, de 13 años.”
En el juicio, cuya duración está prevista hasta la cuarta semana de octubre, los abogados defensores de Murray intentarán probar que el Rey del Pop insistía en que se le administrara propofol, un potente anestésico, para lograr conciliar el sueño.